Seguimos con los capítulos dedicados a nuestras mujeres emprendedoras, y quiero dedicarle hoy mi portada a Carmen, una mujer que se fue llena de dudas a Colombia, para volver con una experiencia vital y profesional, que nos narra en esta entrevista.

Hace unos años la conocí en mis vacaciones en la playa, una mujer de éstas que te hacen volver la cabeza, no sólo porque tiene un cuerpo escultural sino porque desprende una fuerza y una energía que se te contagia.

Yo estaba en Dubai y ella escuchaba todo lo que yo le contaba sobre la experiencia de ser expatriada. Y sólo unos pocos años después, se le presentaba a ella vivir la experiencia por razones de trabajo de su marido. Esto os suena, ¿no?

Con un hijo de doce años y su trabajo como profesora de pilates, la decisión se le presentaba muy dura. Toda una vida hecha en Madrid con una larga trayectoria social y profesional.

Lo bueno era que el destino era Bogotá, Colombia, un país hispano parlante con una tradición y cultura parecida a la española. Pero esta gran mujer estaba llena de dudas.

Carmen, ¿cómo fue la adaptación?

Muy buena, toda la gente que conocía me recibía con los brazos abiertos. A mi hijo le costó un poco más, aunque después de un tiempo se hizo a su colegio y a sus nuevos amigos.

¿Qué hacías para llenar tu tiempo y conocer gente?

Aparte de no perderme nada que organizara la Embajada de España y tratar de conocer gente, desde el primer momento supe que quería dedicarme a realizar una actividad lucrativa y como no, ésta podía ser la de dar clases de pilates privadas.

¿Cómo fue la experiencia?

Pues muy buena, pero además de las clases, sentía que quería hacer algo relacionado con la moda, algo que a mí siempre me ha gustado muchísimo.

¿Cómo empiezas a trazar el camino hasta donde has llegado hoy?

Pues empecé a acudir a ferias artesanales por todos los rincones del país, y así descubrí una gran gama de complementos de moda, tradicionales pero a la vez modernos y originales. Se lo comenté a mis alumnas de pilates, y ellas me hablaron de una asociación de mujeres emprendedoras de Colombia.

¿Cómo consigues establecer al final tu marca?

Pues cerré lazos con aquellas emprendedoras cuyos productos consideré más especiales y les ofrecí mi intermediación para exportar esos productos a España. Poco a poco me gané su confianza y entonces decidí crear un canal de exportación y ahora ya tengo comercios que venden los productos que yo selecciono cuidadosamente.

¿Qué te ha aportado esta experiencia?

Todo positivo, hago algo que me gusta, lo puedo compaginar con mis clases de pilates, ayudo a mujeres que lo necesitan, traigo cosas bonitas a España y además me brinda la oportunidad, ahora que he vuelto a Madrid, de viajar a Colombia de vez en cuando, para seguir seleccionando lo más bonito.

Le deseamos todos los éxitos a Carmen con esta nueva etapa, con Colombia Style, y esperamos que esta historia os sirva de inspiración. La puedes seguir en Instagram y Facebook.