No te pierdas este artículo que nos escribe María Moraes sobre el Algarve en el Sur de Portugal, una de las 11 provincias que componen el país. Es una de las zonas turísticas más visitadas. Será por el encanto de “sus gentes”, la belleza del litoral, el clima cálido… Quién sabe, a lo mejor ahora que Emirates ha abierto línea directa desde Dubai a Lisboa, es un buen momento para animarte y visitarlo!!

Mapa Algarve por Guia de Viajes

Mapa Algarve por Guia de Viajes

Deriva de la palabra árabe el-Garbh, que significa al Oeste, al oeste de Al- Andalus.

 

Colonizado por los fenicios y más tarde por los romanos, que dejaron muchos restos arqueológicos. Pero fue la cultura árabe, que floreció en esta región durante casi cinco siglos, la que más le ha marcado. De este pasado morisco, que oscureció la piel de las gentes, conservan también el gusto por las casas encaladas de blanco, los patios interiores, los castillos, los tejados y las chimeneas con rendijas; leyendas moras encantadas, una gastronomía rica y variada, una batería de naranjos y almendros, son ecos de la permanencia musulmana en estas tierras. Esta herencia cultural confiere a este destino un encanto que va más allá del sol y las playas.

 

Ya integrado en el reino de Portugal, Algarve fue protagonista en el s.XV, de una de las mayores hazañas de la Humanidad: Los Descubrimientos. El Infante D. Enrique, hijo del Rey D. João y de Dª. Filipa de Lencastre, rodeado de navegantes y cartógrafos llegados de toda Europa salió desde Algarve a descubrir lo que había más allá del horizonte marítimo.

 

Orientado al norte de África y separado por una cordillera montañosa del resto del país, Algarve es un mundo aparte, con unas condiciones climatológicas muy favorables y una extraordinaria luz.200 Kilómetrosde costa con playas de ensueño, aisladas o llenas de animación, de aguas calmas o con grandes olas, decenas de campos de golf, una excelente oferta hotelera y de restauración, deportes náuticos, una gastronomía rica y variada y una animadísima vida nocturna son algunos de los atractivos que ofrece Algarve.

 

Pero aún hay más… Para los amantes de la tranquilidad, el Patrimonio y el contacto con la naturaleza, esta región tiene mucho que ofrecer. Pasear por los centros históricos de sus ciudades, descubrir los encantos de la Ría Formosa, seguir las rutas a pié disfrutando al máximo de la naturaleza o emocionarse con el imponente Sagres, son algunas sugerencias para que disfrutes al máximo de tu viaje. Se ha publicado una guía “Guide to trails in the algarve” que encontrarás en las oficinas de turismo.

 

Por todas estas razones pasan por aquí anualmente artistas famosos, escritores, políticos, y turistas de todo el mundo…

 

Praia da Arrifana

Praia da Arrifana

Vamos a hacer un recorrido “haciendo un alto” en los puntos más interesantes de la región. Empezando por el noroeste lo primero que nos encontramos es la Costa Vicentina, última costa salvaje de Europa. Es el litoral comprendido entre Sines y el cabo de San Vicente. En la transición de la provincia de Alentejo a Algarve encontramos playas espectaculares como Amoreira, Monte Clérigo, Arrifana, Bordeira, Amado. Zona abrupta de playas enormes abiertas a los vientos con grandes acantilados y mucha extensión de arena. Son las playas elegidas por la comunidad surfista y “bodyboarders”. En muchas de ellas encontrarás tascas de pescadores donde podrás comer buen pescado a la plancha y marisco local.

 

Hacia el interior de esta costa occidental llegamos a la Sierra de Monchique, enclave de gran belleza dominado por el Monte Picota de774 m de altura, cuyos alrededores poseen interesantes especies de flora y fauna autóctonas, típicas del bosque atlántico.

 

Si nos desplazamos hacia el sur llegamos a la punta de Sagres– “donde la tierra acaba y el mar empieza”-. Los acantilados de más de cincuenta

Sagres

Sagres

metros de altura van serpenteando el litoral y apenas algunos pescadores temerarios se aventuran por ellos buscando el mejor sitio para lanzar la caña a lubinas y doradas.  Es el punto más sudoeste de Europa.  A la entrada encontrarás puestos vendiendo ponchos, gorros y guantes, para socorrer a los turistas más desprevenidos, ya que el clima es totalmente distinto al del resto de Algarve. No dejes de visitar la fortaleza de Sagres, el Cabo de San Vicente y Vila do Obispo. Junto a Sagres y en dirección al Este se suceden una serie de playas no muy grandes pero muy acogedoras: Beliche, Tonel, Mareta, Martinhal, frecuentadas por pescadores, surferos y amantes de la naturaleza.

Seguimos nuestra ruta hacia al Este y nos encontramos con Lagos. Ciudad orgullosa de un pasado glorioso. La historia de esta ciudad habitada por fenicios, cartagineses, visigodos, romanos y árabes, ha estado desde siempre ligada al mar. Desde su puerto partieron los descubridores. Destacan sus Iglesias y las imponentes murallas. Las playas que la rodean son otra gran atracción. Protegidas por un acantilado de roca dorada, por lo que se le conoce como Costa Dorada. No te pierdas su centro histórico.

 

portimao

portimao

Avanzamos un poco más y llegamos a Portimão. Ciudad nacida entre el río Arade y el mar. Se ha convertido en las últimas décadas en uno de los centros de eventos cultural y deportivo (Super Bikes World Series, Portimão Formula Windsurfing World Championship, Portimão Opera Nights, Fashion Shows, “Otoños de teatro”…) a lo largo de todo el año.

 

Próxima parada: Lagoa, los acantilados más fotogénicos.17 Km de costa convierten a esta ciudad en una visita obligada por tener algunas de las playas más bonitas de la región. Lagoa tiene en su municipio innumerables testimonios del pasado. A pesar de haber sido devastada por el terremoto de 1755, conserva algunas Iglesias, conventos y curiosos fuertes marítimos. Sigue siendo un municipio muy ligado a la agricultura y la pesca. Quizá por esa razón se practica la alfarería, herencia de su pasado musulmán. Prueba de todo esto lo encontrarás en Fatacil, Feria de artesanía y turismo que tiene lugar en agosto. Pero el gran gancho turístico de esta zona es la originalidad de sus acantilados, con formaciones rocosas sorprendentes con grutas que se pueden visitar en los tradicionales barcos de pescadores. Y por supuesto, la calidad y diversidad de sus playas. Puntos de interés: Convento de San José, Algar Seco y “praia da Marinha”.

 

Hacia el interior llegamos a Silves. Ya han pasado más de siete siglos desde que los árabes salieron de Silves, pero su influencia persiste en esta tierra que fue cantada y descrita a semejanza de las ciudades de las “Mil y una noches”, y donde el esplendor oriental de los príncipes de Lémen atraía intrigas de amor y leyendas de tesoros escondidos. Pero el legado más grande que dejaron los árabes es sin duda el castillo, que es su gran atracción turística. Todos los meses de Agosto se celebra en él una Feria Medieval. A lo largo de las calles sinuosas y empedradas que suben al castillo hay puestos de artesanía, comida típica, juguetes de madera, saltimbanquis, caballeros y doncellas vestidos de la época… Incluso puedes alquilar los trajes medievales y así “ambientarte” para la visita.

 

playa sta eulalia-albufeira

playa sta eulalia-albufeira

Llegando al punto intermedio de la costa sur de Algarve entramos en Albufeira. Antiguo y pintoresco pueblo de pescadores. Su nombre proviene del árabe “Al-buhera” que significa castillo del mar. Fue uno de los destinos algarvíos que se mantuvo más tiempo bajo el dominio árabe. Protegida por murallas y fortificaciones prácticamente infranqueables. El día 15 de Agosto celebran la fiesta de “Nossa Senhora da Ourada”. Todos los barcos de pescadores salen en procesión al mar, siguiendo a la Virgen que va en el primer barco. Dos características propias de Albufeira son la frenética vida nocturna (sus calles, tiendas, bares y restaurantes están repletos de viajeros venidos de todos los rincones del mundo) y el hecho de reunir algunas de las playas más famosas de la región, varias de ellas han sido premiadas con galardones de calidad. Playa Santa Eulália, Maria Luisa, Olhos de água, Falésia (una joya de paisaje costero con un barranco-acantilado rojizo espectacular). Hacia el otro lado descubrimos Lourenço, Evaristo, São Rafael (elegida el año pasado como una de las 20 mejores playas del mundo por una web de reservas de hoteles), son playas más pequeñas pero no por eso con menos encanto, y Galé y Salgados.

 

Rumbo al Este desembarcamos en Vilamoura, puerto deportivo más famoso de la zona, dentro del distrito de Loulé. Se le conoce como “la puerta de entrada a Algarve”. Tiene vida y movimiento todo el año. Recorrerla disfrutando de un helado mientras contemplas los barcos y los escaparates es un ritual famoso. Con el final del día el ritmo de la Marina se va animando, siendo para muchos el lugar elegido para empezar las largas noches algarvias. Para quien busca refugiarse del bullicio y quiere disfrutar de la cultura y la naturaleza, puede disfrutar de los encantos de Loulé, paseando por la zona histórica de la ciudad con su castillo, iglesias, murallas, y cómo no, sus playas doradas.

 

faro desde el aire

faro desde el aire

Continuando nuestra ruta llegamos a la capital, Faro. Ciudad tranquila dedicada a la pesca y a la agricultura, rodeada de extensiones de almendros q dibujan un bello paisaje que simula nieve. Se dice que la esposa del califa era nórdica y añoraba la nieve y que por esta razón se plantaron vastas extensiones de almendro. En la época de la dominación árabe ya fue una ciudad importante. El nombre Faro proviene del gobernador Ibn Farún. La ciudad se encuentra dividida en dos zonas: la ciudad antigua o “Vila adentro”, núcleo amurallado en torno a un antiguo puerto y la Catedral (edifico levantado sobre una mezquita árabe); y la zona moderna construida alrededor de la anterior. La presencia de una universidad y de miles de estudiantes nacionales y extranjeros da un colorido especial a la ciudad. Destaca la Playa de Isla Barreta, conocida como isla desierta. La única forma de llegar es en un barco que sale de Faro o alquilando un “aqua-taxi”. Con vistas al mar y a la ría Formosa se mantiene en un estado casi virgen, teniendo como única construcción un restaurante y apoyos de pesca.

 

Seguimos avanzando y llegamos a Olhão. Ciudad de pescadores. Construido en el S.XVII, de estilo árabe. Pasear por sus calles nos hace pensar que estamos en algún lugar del Norte de África. Desde el puerto puedes coger un ferry o un aqua-taxi que te lleve a la Isla de Culatra, destino favorito de los veleros para atracar y pasar la noche. La isla se puede recorrer a pié. Tiene el pueblo en una punta, y el resto es una playa desierta con una arena clara y muy fina, en la que puedes encontrar conchas y caracolas. Merece la pena ir cuando está la marea baja porque se forman unas pozas por las que puedes pasear, y si tienes suerte puedes coger almejas y coquinas vivas para prepararte en casa un buen aperitivo.

 

Próximo destino obligado: Tavira. Puente hacia la tranquilidad. Levantada a las orillas del río Gilão y dividida por un puente romano. Esta

Tavira

Tavira

encantadora ciudad posee una de las más ricas e interesantes arquitecturas del país. Nobles casas con tejados típicos en triángulo (los famosos “tejados de tijera”), calles estrechas, mansiones del S.XVI con ventanas “manuelinas”. Las ruinas del castillo medieval sobre la ciudad ofrecen unas vistas impresionantes. La proximidad de playas paradisíacas como el extenso arenal (18 Km.) de la Isla de Tavira, transforman este municipio en punto de visita obligado. En esta isla encontrarás playas como Praia do Barril (para acceder te tienes que subir a un mini tren en la urbanización de Pedras del Rei), Terra Estreita (se llama así porque en esta punto la isla se “estrecha”. También conocida como Santa Luzia), Cacela Velha (otra de las playas de la isla que dan a la Ría Formosa. La manera de cruzar es contratando a un pescador. Arena blanca, olas pequeñas, aguas cálidas y poca gente).

Seguimos nuestro camino y llegamos a Castro Marim. Disputada a los portugueses por los moros y por el reino de Castilla, se fue fortificando hasta convertirse en el s.XVII en la principal plaza de guerra de todo Algarve. De esta herencia histórica queda un robusto castillo que se exhibe en lo alto de una colina. Sus murallas son un mirador privilegiado para contemplar el valle hasta el fuerte de San Sebastián. Por el otro lado las salinas salpican el paisaje hasta España. Todos los finales de Agosto celebran la fiesta medieval en el castillo. La aldea se viste de la época, las calles se llenan de príncipes, saltimbanquis… Es sin duda la mejor manera de vivir al máximo el ambiente histórico que aquí se respira.

 

Y el último pueblo que nos encontramos antes de cruzar la frontera a España, Vila Real de Santo Antonio. Después de que el terremoto de 1755 arrasara esta aldea, el control del comercio en el Guadiana y la amenaza española, exigieron  la construcción de una nueva localidad. Vila Real de Santo Antonio fue levantada de raíz en apenas cinco meses, bajo el mandato del Marqués de Pombal. Tiene  un puerto sobre el Guadiana, casas con azulejos, calles empedradas, es conocidísima entre los españoles por su cantidad de tiendas de sábanas y toallas portuguesas, tan apreciadas y buscadas por todos.

 

Ria Formosa

Ria Formosa

Mención a parte merece la Ría Formosa. Es un parque natural protegido. Se extiende a los municipios de Loulé, Faro, Olhão, Tavira y Vila Real. Ocupa un área de cerca de18400 hectáreas a lo largo de60 Km. desde el río Ancão hasta Manta Rota. Esta gran laguna comprende una franja de tierra estrecha y un cordón de dunas paralelo a la costa formado por penínsulas, islas y canales. Se pueden dar paseos en barco. Es una zona de hibernación de aves provenientes del norte y centro de Europa, así como zona de paso para las migraciones entre el norte de Europa y África, y además abriga especies raras en Portugal. Podrás observar más de 30.000 aves. Merece la pena ir al amanecer y ver a todas las aves despertando al nuevo día. Además de la importancia ornitológica, la ría es lugar de abrigo y alimentación para diversas especies acuáticas. Constituye un área de gran interés botánico.

 

Planes extraordinarios con niños. A lo largo de toda la región encontrarás muchas atracciones para disfrutar con los peques: Aquashow Park Hotel, Family Golf Park, Parques Acuáticos, Karting Almancil Family Park, cines, Zoomarine (Parque oceanográfico), FIESA (Festival Internacional de escultura en la arena), Parque zoológico de Lagos, Parque Minero de la cueva de los moros, Krazy World, salir en barco a ver delfines…

 

Platos típicos de Algarve: Pollo piri piri (En el pueblo de Guía son especialistas cocinándolo, pero lo encontrarás en muchos restaurantes), bacalao en todas sus variantes , Almejas “à Bulhão Pato”, Marisco, pescados y carnes a la parrilla, Tarta de Almendra, Tarta de Algarroba y figos (almendra, algarroba e higos, cultivados por todo Algarve), Dom Rodrigo (dulce hecho a base de huevo y almendra), pasteis de nata. Las bebidas de moda este verano la caipirinha y el porto tonic (similar al gin tonic pero con porto blanco en lugar de ginebra).

 

No te vayas sin tomarte una “bola de berlim” en la playa! Te las ofrecen los vendedores que van por las playas con la cesta a cuestas gritando: “há bolas de berlim”

 

Campos de golf. Algarve es uno de los destinos preferidos de muchos golfistas del mundo. En esta región se concentra el mayor número de campos del país, cerca de cuarenta, varios de ellos se ecuentran entre los top 100 de Europa. Monte Rei, diseñado por Jack Niklaus. San Lorenzo, en Quinta do Lago, en esta zona hay otros dos.  Vila Sol, Vale da Pinta. Old Course em Vilamoura, es de los más antiguos. Royal Course, Victoria Club de golf, también Vilamoura, es uno de los más sofisticados de la zona. Penina Golf Course, deseñado por el arquitecto Sir Henry Cotton es uno de los más conocidos.

 

Como ves es un destino para todos los públicos!!

 

¿Cómo llegar?

En avión al aeropuerto de Faro. Llegan vuelos desde Lisboa, desde Madrid (uno al día en los meses de verano) desde varias ciudades del norte de Europa (Ámsterdam, Berlín, Bruselas, Estocolmo, Luxemburgo, Roma,…

 

En autobús desde la mayoría de las ciudades portuguesas y desde alguna española.