images-9Cuando se combina con el ejercicio, una dieta saludable te puede ayudar a bajar de peso, a disminuir el nivel de colesterol y a mejorar el funcionamiento de tu cuerpo diariamente.

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1. No omitas las comidas – planifica tus comidas y meriendas.

Lo creas o no, comer 3 comidas y 2 meriendas es la mejor manera para mantener tus niveles de energía y un peso saludable. Somos propensos a comer de más o a seleccionar alimentos bajos en nutrición cuando tenemos demasiada hambre. Evita los bocadillos innecesarios, ya que los antojos pueden afectar a tu plan alimenticio.

Planea un menú semanal. Te ayudará a controlar las calorías y grasas de los alimentos para mantener un peso estable. Y si Cocinas en tu casa mantienes el control de la higiene, calidad y cantidad de tus alimentos. Si vas a comer fuera de casa,  lleva alimentos contigo o averigua donde puedes comprar los que sean saludables.

2. Aprende maneras simples y saludables de preparar alimentos.

Piensa en hornear, hervir, asar, sofreir y cocinar en microondas como maneras saludables de cocinar en vez de freir los alimentos.

Utiliza hierbas secas (basílico, orégano, perejil) y especias (pimienta de limón, polvo de chili, polvo de ajo) para darle sabor a tus comidas, en vez de añadirle mantequilla, margarina y salsas con grasa.

Quitále la piel y la grasa a las carnes: vas a continuar recibiendo la nutrición que necesitas y continuarás disfrutando del rico sabor – y además es más sano para el corazón!

3. El azúcar es “energía vacía” – evita comer demasiada.

Las bebidas carbonatadas y los refrescos son una gran fuente de energía vacía. Esto significa que contienen mucha energía que no necesitas y pocas vitaminas, minerales, proteína y fibra.

El azúcar se encuentra en postres, galletas y dulces. Ocasionalmente haz lugar en tu dieta para estos alimentos, pero no dejes de comer alimentos nutritivos por comer los dulces.

4. Pon atención a tu cuerpo y a lo que comes.

Come lentamente. Trata de relajarte y come despacio para que tus comidas duren por lo menos 20 minutos, ya que ese es el tiempo necesario para que tu te sientas lleno.

Escucha a tu cuerpo. Come cuando tengas hambre y para de comer cuando estés lleno, esto le ayudará a tu cuerpo a balancear las necesidades de energía y a que te sientas a gusto. Pregúntate: ¿Estoy comiendo por que tengo hambre, o por que tengo ansiedad o estoy aburrido?

5. Mantente saludable y contento – evita el pensar en dietas.

No hay alimentos buenos o malos. Todos los alimentos que se consuman con moderación pueden ser parte de una dieta saludable.

No necesitas comprar alimentos que sean sin grasa o dietéticos, ya que no son necesariamente bajos en calorías – a algunos de ellos les añaden azúcar para reemplazar la grasa!

TU eres más importante que tu peso o el tamaño de tu cuerpo – ¡Créelo! Tu salud y felicidad pueden ser afectadas por planes de dieta muy drásticos.  Para jóvenes que estén creciendo, es importante mantener un peso estable mientras creces, en vez de enfocarte en perder de peso. Si tienes sobre peso y quieres hacer cambios en tu ingesta de alimentos y estilo de vida, pídele una cita a tu  nutricionista.

6. Aumenta la ingesta de alimentos crudos.

De esta forma aprovechas más los nutrientes como las vitaminas, minerales, fitonutrientes, probióticos y enzimas, lo que ayudará a proteger tu cuerpo de enfermedades.

7. Cultiva tu propia comida.

Puedes crear un pequeño huerto en tu casa donde consigas vegetales libres de pesticidas y fertilizantes. Además, la jardinería te ayudará a estar en forma.

8. Moderación.

Las porciones pequeñas mejoran tu digestión, reducen la inflamación y gastarás menos en tu menú.

9. Alimentos de temporada.

Estos productos te darán los nutrientes que tu cuerpo necesita en ciertas épocas del año para protegerlo de enfermedades.

10. Busca compañía en la comida.

De acuerdo con el portal HelpGuide.org, comer con otras personas te brinda beneficios emocionales y sociales, pero evita las distracciones como la televisión o computadora.

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