Las relaciones entre España y EAU en materia fiscal están reguladas por el Tratado de Doble Imposición firmado en Abu Dhabi el 5 de marzo de 2006 (‘Tratado’) entre ambos estados contratantes.

El objetivo principal del Tratado es evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos sobre la renta y sobre el patrimonio.

¿Aplica el Tratado a las Personas Físicas Españolas?

El Convenio se aplica a las personas residentes de uno o de ambos Estados contratantes. No obstante, las personas físicas españolas pudieran no calificar como residentes fiscales en EAU.

Esa posible lectura se desprende del articulo 4.1 b) al indicar que el término residente en EAU comprende a “las personas físicas domiciliadas en los Emiratos Árabes Unidos y que sean nacionales de los Emiratos Árabes Unidos, así como las sociedades constituidas en los Emiratos Árabes Unidos que tengan allí su sede de dirección efectiva”.
¿Cómo se determinaría, por tanto, la residencia fiscal de los nacionales españoles residiendo en EAU?

Habría que acudir a la legislación española. Al respecto, establece el artículo 11 de la Ley General Tributaria (‘LGT’) que el status de residente fiscal será determinado por la ley nacional correspondiente relativa a cada impuesto.

En el caso del Impuesto sobre la Renta, la residencia fiscal quedará determinada por la Ley del IRPF (‘Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas’), que en su artículo 9.1, retiene jurisdicción fiscal sobre aquellos nacionales españoles que:

a. Permanecen más de 183 días en territorio español durante el año natural; o
b. Tienen en territorio español el núcleo principal o base de las actividades o intereses económicos.

Por lo tanto, se entenderán como residentes no españoles aquellos que cumplan con ambos requisitos en base a la legislación española, no al Tratado.

En relación al segundo supuesto, hay una pregunta muy frecuente entre aquellos que realizan prestaciones laborales en EAU manteniendo a la pareja o familia en España. ¿Podría esta separación geográfica impactar este supuesto?

Afirmativamente, junto con este segundo supuesto, la LIRPF establece la siguiente presunción:

“Se presumirá, salvo prueba en contrario, que el contribuyente tiene su residencia
habitual en territorio español cuando, de acuerdo con los criterios anteriores, resida
habitualmente en España el cónyuge no separado legalmente y los hijos menores
de edad que dependan de aquél.”

En base a esta presunción establecida en la LIRPF, todos aquellos que residan en EAU pero mantengan a su cónyuge – no separado legalmente – y/o sus hijos menores dependientes, podrían ser calificados como residentes fiscales en España de acuerdo con la legislación nacional española.

¿Cómo se determinaría la residencia fiscal de una Persona Física española?

Dicho esto y a pesar de la posible calificación como residente fiscal en España, el Tratado podría eximir – en atención a su artículo 14 y en aplicación en este caso a la persona física – de obligaciones tributarias en España a aquellos residentes fiscales que cumplan con las siguientes condiciones:

a. Permanencia de más de 183 días fuera del territorio español durante el año civil considerado;
b. Las remuneraciones se pagan por un empleador que no sea residente en España, o en su nombre; y
c. El sueldo es recibido desde un establecimiento permanente que el empleador tenga en EAU.

Por ello, aquellos residentes en EAU que vivan separados de sus familiares podrían ser clasificados como residentes fiscales en España, si bien en base al Artículo 14 del Tratado podrían tributar en EAU la renta del trabajo percibida en este país si cumpliese con los requisitos arriba mencionados, evitando con ello la posible doble imposición.

** La presente opinión no constituye asesoramiento legal. Es una orientación de aplicación general.

rubert-partners
Contact us:
Rubert & Partners
(in association with United Advocates)
3902 Single Business Tower,
Dubai, UAE
+971 503514036
info@rubertparnters.com